Juana Valeria

 Viernes en la noche, acabo de llegar a Manizales de un viaje de 8 horas en Bolivariano para pasar vacaciones en la casa de mis padres. Me hacen el llamado a un sitio nuevo -se llama Ámbar, al frente del Recinto, caé- Salgo de mi casa hacia una bodega en la zona industrial de Manizales, a las afueras subiendo hacia el nevado. Llego a un parche donde parece van a estar mis amigos, y me encuentro con la grata sorpresa que había muchas más mujeres que hombres en el sitio.  Entre ellas se ubicaban mis amigos en una manada compacta esperando tener un poco más de confianza ante el baile y las luces de colores que develan el espacio.

 

Voy hacia ellos admirando el sitio; es una bodega pequeña con un mezzanine en el segundo piso, donde se ubican los baños, debajo de estos se halla el bar, una barra pequeña y sincera, pocos productos a buen precio, Aguas a 5mil en una fiesta de electrónica, creo haber encontrado el paraíso. Al fondo pasando el mezzanine está el Booth, contra un rincón, entre matas y una mesa de madera, se ubica el DJ con un monitor de retorno, dos pares led apuntando y una instalación de Mapping, que corre detrás de él. Frente al Booth, están mis amigos interactuando con algunas mujeres. Suele suceder que algunos de ellos entran en la dinámica de levante cuando van a una fiesta, sin embargo, ahora estaban simplemente fraternizando con el ambiente de la discoteca y con las mujeres que ahí bailaban. Entre ellas, sale una – Hola- me dice - ¿Quieres? - me ofrece un bon-bon-bum, al cual me quedo perplejo, y un amigo mío complementa – ella es Juana Valeria la Novia del Coco. Poco hablamos esa noche, pero en medio de la fiesta notaba yo lo pendiente que estaba del bienestar de sus amigas y amigos, y las ganas que tenía ella de estar ahí parada poniéndonos a todas y todos a bailar. Pude después en fiestas seguidas, conversar mejor con ella y encontrar una persona interesada también en construir una escena alrededor de la música y de un ambiente fraterno, una persona que vibra con los clásicos y que le gusta rebuscarse sonidos, y me surgió la duda sobre qué piensa una DJ que apenas construye sale a la luz sobre su quehacer y la escena, por lo que la pude contactar y hacerle estas preguntas para Pez Alado.

 

Foto: Alejandro Serna

 

 

PA- Hola Pez Alado, estamos con Juana Valeria Dj y productora de Manizales, Hola Juana, ¿cómo estás?

 

JV- Muy bien, gracias.

 

PA- Juana, ¿cuánto llevas en el Negocio?

 

JV- No súper poquito, como 3 meses.

 

PA- Bueno apenas estás empezando en la forma, pero estás muy activa, queríamos hacerte algunas preguntas para saber tú qué piensas de la escena.

 

PA- ¿Cual fue tu acercamiento a la música y a la escena electrónica?

 

JV- Pues a la música,  cuando estaba en el colegio, y parte de la universidad, estaba en una banda, tocaba guitarra y melódica, pero siempre fuimos súper malos. Pero siempre me ha gustado la música, para mí es como un escape. Digamos, yo no soy capaz de estar en la oficina sin escuchar música, me aterra horrible. Tengo un novio que es DJ, y yo siempre he sido como muy curiosa, me gusta saber cómo funciona todo, no disfruto que me digan cómo funcionan las cosas, sino que me gusta investigar bien, y del lado de él me he podido ir acercando más a la música electrónica y cómo funciona, hasta que un día me arriesgué a subirme en los equipos.

 

PA-  ¿Ya escuchabas electrónica antes adentrarte a tocarla?

 

JV- Sí, aunque es un sentimiento particular porque cuando yo estudiaba en el colegio estaba segura que no me gustaba la música electrónica, en esa época la música que se escuchaba en la ciudad, de hecho, aún sigue sin gustarme, pero después tuve varios acercamientos con otros ritmos y me di cuenta que no es la música electrónica en general sino el tipo de electrónica que se escuchaba en esa época, como en el 2008.

 

PA- ¿Tipo Ricardo Reyna – Hasta que salga la luna?

 

JV- Exacto (entre risas)

 

PA- Bueno entonces ¿cuáles son tus influencias, de dónde viene tu música y a dónde quieres llegar con la música que haces?

 

JV- En un principio siempre me gustó mucho la electrónica como muy rockerita, y escuchaba bandas como Justice. Ese fue el primer acercamiento, pero a partir de eso conocí muchos géneros que me gustan como el Deep House muy Deep, o el Techno aunque no soy muy amante del techno percutivo, me gustan más los sonidos melódicos. Soy amante del electro, el Nu-Disco, el Techno no muy pesado, es esa electrónica más rockerita, la que yo disfruto tocar, música que provoque diferentes sensaciones en el público, que en un momento te ponga a bailar o a jugar o reír.

 

PA- ¿Crees que la gente que está haciendo música en el país pueden ser un agente de cambio para la sociedad colombiana? ¿Hacia dónde podemos llegar como DJs? ¿Qué estamos haciendo por la gente?

 

JV- Yo creo que es algo muy bonito de las personas, que nosotros podemos compartir conocimiento, y yo creo que crear música o de poner música es una forma de compartir conocimiento y eso llega a las personas de cierta forma. Si tú sabes leer qué puede estar necesitando una persona en cierto momento, tú puedes cambiar las sensaciones y compartir emociones con esa persona, el mayor reto de un(a) DJ es que la gente entre a tu fiesta de una forma y salga de otra, transformar a una persona simplemente con poner música.

 

PA- ¿Cuál crees que puede ser el potencial político de la escena? ¿A dónde podemos llegar fuera de la discoteca, como DJs, con la música que hacemos y ponemos?

 

JV- Yo creo que en Colombia estamos muy acostumbrados a que los comportamientos de las personas son violentos o agresivos, bruscos. Y eso se ve reflejado en la fiesta tradicional, en que las personas peleen, o se ve en los pueblos la gente echando tiros al aire. Pero esa no es la única manera de hacer fiesta, yo creo que al cambiar la noción de fiesta y de diversión en general, tú puedes tener un impacto más profundo en el comportamiento de las personas y que la gente asimile esto afuera de la discoteca.

 

PA- ¿Existen implicaciones de una escena electrónica centrada únicamente en el entretenimiento? ¿Crees que esto puede ser problemático?

 

JV- Yo creo que, en sí, no es problemático, porque el entretenimiento es una parte muy importante de todas las personas. Por decir algo, tuviste una mala semana, vas a una fiesta y dice, acá hago un reinicio, voy a empezar la semana con toda, ya dejé mis problemas atrás. Y eso es lo que hace el entretenimiento, es una forma de relajarte, de cambiar tus pensamientos, de volver a empezar. Entonces yo creo que el entretenimiento no es malo, y si se lleva de buena forma puede ser hasta productivo.

 

PA- ¿Tiene la escena un potencial de contribuir a las luchas en contra de la desigualdad de género? ¿Cuál es el presente de las mujeres en la escena y cuáles retos puede haber?

 

JV- Hay una minoría de mujeres en la escena y no solamente en la música, ni la música electrónica, sino como en general en muchos ámbitos de la vida. Yo creo que sí tiene el potencial, desde todas las aristas donde se pueda contribuir a la igualdad, me parece perfecto y hay diferentes formas de contribuir a eso; una forma puede ser ayudando a las mujeres que no me parece mal, y la otra es inspirando a las mujeres a que trabajen más duro para hacerse notar, y demostrar que nosotras podemos, producir o poner música, o simplemente hacer lo que queramos.

 

PA- Pero ¿crees que pueda haber algún limitante por parte del machismo para que las mujeres puedan tener más difusión de sus producciones o de sus sets, ser headliners en festivales, tener más cabida en line-ups de los venues?

 

JV- Yo creo que sí hay un problema en la mentalidad en cuanto al género en la música, pero pienso que eso hay que hacerlo trascender, no quedarnos ahí y criticar si eso está malo; sino simplemente, sin hacer un alboroto, demostrar desde las bases que nosotras podemos estar de headliners en un cartel o comandar una súper fiesta, pero no creo que sea necesario hacer un alboroto en cuanto a eso, la mejor manera de probarlo es demostrarlo, trabajando duro y así demostrar a la gente que sí podemos y que no es tan difícil después de todo.

 

 

Foto: Rafael Cárdenas

 

 

Juana Valeria es la Residente en Stratta en la zona rosa de Manizales, un bar nuevo con un concepto rooftopero y mucho house. El bar es parte de una movida que empieza a tener más voz y visibilidad en la escena electrónica del país. Espacios de fiestas tranquilas con sonidos muy melódicos y poco percutidos, espacios para conversar y bailar que van apostándole a nuevas propuestas; sonidos salidos del four-on-the-floor y la electrónica de tendencia como los de NOTT que han ido abriendo su espacio en estos recintos, habiéndose montado Marea y Andrea Arias a varios booths de la ciudad, sonidos más vinculados a la producción musical local, al territorio y la procedencia cultural de los y las artistas.  Juana es parte de una oleada de producción artística y cultural en Manizales que está pisando duro, esperaremos estar escuchando más de ella y de la producción manizaleña a nivel nacional.   

 

Que bien se siente salir de tu ciudad cuando no había más que fiestas de garaje con electro y tribal del 2006 entre los techos goteantes y el olor a piscina, y volver 12 años después para encontrar una escena que se está gestando en Venues; Productoras y productores que quieren darle una nueva cara a la fiesta electrónica en Manizales reivindicando sitios viejos estigmatizados por el consumo, nuevos Venues, conceptos de la mano del lounge y las terrazas, colectivos de producción escenográfica, visual y auditiva, colectivos que apoyan artistas, que construyen un nicho y una masa que se empieza a gestionar alrededor de la música y de la fiesta fraterna.



 

Manizales – Bogotá, Enero 2018

 

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